Título: Demasiado viejo para el rock
and roll (demasiado joven para morir)
Autores: Varios Autores
Editorial: Ediciones Irreverentes
Págs: 90
Precio: 10 €
Demasiado viejo para el rock and
roll, demasiado joven para morir, es el título de la canción más
conocida de Jethro Tull y a la vez el de este libro que reúne relatos en
homenaje a una música que cambió la forma de vivir en muchísimos adolescentes a
partir de la década de los 60 del S. XX.
En
esta antología de relatos nos encontramos con los siguientes autores: Miguel
Ángel de Rus, Julio Fernández Peláez, Carlos García Miranda, César Strawberry,
Violeta Sáez, Carlos Ortiz de Zárate, Carolina Sánchez Molero, José G.
Cordonié, Eva María Cabellos, Joseba Iturrarte, Paloma Hidalgo Díez, Leopoldo
F. Espínola, Cristina Ruberte-París, Joaquín Lera, Tomás Pérez Sánchez, Andrés
Fornells y Julián Hernández.
Aquí
los personajes gritan: ¡Carpe Diem! Queman las ciudades y pinchan discos. Recuerdan
en sus largas noches de insomnio a Julio Cortazar, Brigitte Bardot, Franz
Kafka, García Lorca, James Dean, Herman Hesse,
Frida Khalo, Marlon Brando, Pablo Neruda y Marilyn Monroe. Cantan en
estaciones perdidas, nos hablan de los vómitos debajo de las escaleras, de las
islas donde les esperan sus cantantes, de los oasis, de los viajes sin retorno,
de las guitarras eléctricas en sus manos, de obsesiones sin pulir, de agujeros
negros, del espacio y del tiempo, de los acordes y la curiosidad.
Los
relatos nos hacen recordar grupos tan míticos como AC-DC, Aerosmith, Antrax,
Barón Rojo, Bob Dylan, David Bowie, Def Con Dos, Héroes del silencio, Jim
Morrison, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Supertramp, Tequila, Siniestro Total, U2,
Queen, Mago de Oz, Led Zeppelin, Leño Marrilyn Manson, Los Ramones o Los
Brincos; voces de ayer y de hoy, grupos legendarios. La Jam Sesion, aparece
aquí como un fenómeno social que hace a la música más próxima, que une a viejas
estrellas de la movida antológica con jóvenes valores del S. XXI
Nos
encontramos con voces como éstas: Aquel
tipo comenzó ha tirar de él hasta adentrarse en un bosque cercano, las figuras
empezaban a tomar formas extrañas y la gente a su alrededor hablaba lentamente.
A pesar de que nos hablan de las drogas y el suicidio, es casi de pasada,
la verdadera protagonista aquí es la música.
En
este libro nos encontramos con canciones que hicieron soñar y con estilos como
el reggae, rocanrol guitarrero y liviano de los escenarios provisionales de la
España de los 70 o los sonidos más góticos y oscuros de la actualidad.
Tras
la lectura de Demasiado viejo para el
rock and roll (demasiado joven para morir) descubrimos que el rock es parte
de nuestras vidas y que también es nostalgia, ganas de vivir.
Begoña Callejón

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